Manu, el organillero

... El único motivo por el cual me he decidido a llevar
a cabo la redacción y compaginación de éste pequeño volumen, 
es la imperiosa necesidad de hacer justicia debido a un ingrato olvido de nuestros escritores argentinos. Por esa causa, algo que siempre ocupó un lugar secundario en los relatos del gran teatro de la vida, se convertirá aquí, como es menester, en el protagonista principal.  
Manu

  


          

Con todo el peso sobre mis espaldas
o quizá con el privilegio de ser el último
organillero de Buenos Aires,
el destino así lo quiso y con los honores
del caso asumo esta responsabilidad,
ante los ojos de los que me miran,
sabiendo que después de esto
vendrá el silencio.
Cuando llegue la ocasión,
nadie podrá detenerla y con la misma
sonrisa que hoy tengo, emprenderé
el gran camino.
Pero eso sí, Dios mío, te pido
que a mi organito me lo dejes llevar,
no me lo cambies por el arpa
que no sé tocar.
Porque entonces podré, desde allá arriba,
a esos niños que me escucharon hoy,
cuando sus cabezas comiencen a peinar canas, 
nuevamente la música hacerles escuchar.

                                                      Manu

3 comentarios:

Rodolfo Mazzeo dijo...

Realmente un merecido homenaje a un ser especial como era Manu. Yo lo he visto tocar por la calle Florida (frente a una gran tienda y aún hoy extraño el sonido de su organito.

Mónica Salvo dijo...

Gracias Sr. Rodolfo por su comentario... Tenemos la idea de hacer una exposición en algún museo de la ciudad de Buenos Aires.

Al Tango Fuerte dijo...

Muchas gracias, Sra. Mónica, por enviarnos este mensaje para decirnos que el organito de tu padre Manu no se ha vendido, pero finalmente ha retenido. ¡Esta es sin duda una buena cosa que mantiene a su hija! François Benoist (Al Tango Fuerte - Francia) http://altangofuerte.jimdo.com/le-tango-ce-sont-aussi-des-textes/e-13/el-%C3%BAltimo-organito/